martes, 13 de marzo de 2012

SE QUEDAN CON EL BORDA,TAL COMO ESTABA PLANEADO

Nota realizada en octubre de 2008


Salud Mental: Entrevista al Dr. Gregorio Ortiz
“Los que nos critican no ofrecen ningún plan
 ni instrumento alternativo”

El Director General de Redes y Programas de 
Salud del Gobierno de la Ciudad, Dr. Gregorio
 Ortiz, contestó sin evasivas todo lo 
concerniente al nuevo 
“Programa de Salud Mental” a implementar 
desde el Ministerio. En sus respuestas asegura 
que el mismo fue consultado a todos los 
actores relacionados con el tema.



1 ¿Por qué son irrecuperables los hospitales
 Borda y Moyano?


Los estudios de expertos del Ministerio de 
Desarrollo Urbano indican que ambos 
hospitales,que datan de más de un siglo, hacen
 aconsejable su reemplazo, en tanto que no 
cumplen con los requisitos que actualmente 
deben poseer las instituciones de internación 
en salud mental. Las obras realizadas hasta el
 presente no han cambiado estas 
características, y algunas son sólo refacciones
 que no modifican este diagnóstico de 
infraestructura. Por otra parte, estas obras 
–sólo cosméticas– han costado mucho dinero, 
además de enormes gastos para llevar a los 
pacientes a instituciones privadas (del mismo 
tipo de las que hoy, los funcionarios de salud
 mental de esa época, dicen que son 
“pequeños manicomios”) para evacuar camas 
mientras se hacían estas “reformas”.


2. La Ley 448 de Salud Mental no establece la
 necesidad de cerrar los hospitales 
monovalentes. ¿Por qué el Ministerio de Salud
 ha determinado desocupar el Borda y el Moyano?


La Ley de Salud Mental 448 establece la 
necesidad de desinstitucionalizar a los pacientes
 internados, por razones de derechos humanos y 
de dignidad de las personas, cuando así lo 
requiera su actual estado. Los hospitales Borda 
y Moyano –por lo antes expuesto– no están en 
condiciones edilicias de seguir siendo utilizados,
obviamente esto no está en ningún artículo de 
dicha Ley. El Borda y el Moyano no son hoy en 
día hospitales monovalentes, son asilos de
pacientes abandonados por su familia y por la 
sociedad. Debe señalarse la contradicción entre 
esta pregunta y la que subsigue: ¿en qué 
quedamos, hay que mantener el Borda y el 
Moyano o internar a los pacientes en los 
hospitales generales de agudos?


3. La Organización Mundial de la Salud (OMS) 
recomienda habilitar áreas de asistencia en 
salud mental en hospitales generales. ¿Por 
qué aquí no se implementa y se decide abrir 
nuevos centros de internación psiquiátrica?


La OMS recomienda internar a los pacientes 
–por cortos períodos– en hospitales generales.
Estamos totalmente de acuerdo con esa posición
, el problema es que estas unidades de 
internación deben ser especialmente habilitadas
 para ese efecto. No se trata de utilizar salas de
 internación construidas para otros fines, para 
la salud mental. Asimismo, resulta paradójico 
observar que los que sostienen el mal uso de 
otras salas para ello, no comprendan que 
restarían del sistema (actualmente colapsado 
por falta de camas) una importante cantidad de
 unidades de internación para estos fines, con 
salas para otros fines, en hospitales generales
 de agudos) fueron gobierno hace poco tiempo 
y no lograron este cometido… porque es 
incumplible.


4 ¿Esperaban que la comunidad sanitaria de la
 Ciudad rechazara tan firmemente el Programa 
de Salud Mental?


Existe el marco conceptual e instrumental 
para cumplir con la Ley 448, reformando el 
actual modelo de atención. Muchos miembros 
de la “comunidad sanitaria” están a favor de
 estas reformas, y hay otros que promueven 
sólo el “no cierre” del Borda y el Moyano, en 
tanto lo que se propone es justamente lo que
dice la Ley de Salud Mental 448, actualmente
 incumplida luego de casi una década. Estos
 últimos no ofrecen tampoco ningún “Plan” ni
 instrumento alternativo, es decir, seguir 
como hasta el presente en una crisis terminal.


5.¿No fue una mala decisión el hecho de no 
consultar a los profesionales que trabajan en 
salud mental con respecto al nuevo programa?


Se ha consultado, y se han tenido en cuenta, 
las opiniones expresadas o publicadas por 
todos los actores relacionados con el tema, 
tanto a nivel nacional como internacional. 
A partir de allí hemos tomado la decisión de
 política sanitaria que nosotros creemos más
 adecuada para cumplir con la Ley 448. Para
 eso nos ha votado la ciudadanía.


6. Algunos críticos del programa sostienen
 que no está claro el cómo se va a realizar ni 
el para qué, que no hay planificación. ¿Hubo 
alguna falla en la comunicación del mismo?


Hemos presentado públicamente los 
instrumentos para cumplir los objetivos de 
desinstitucionalización en diferentes foros 
científicos; la Academia Nacional de Medicina,
 la Asociación Médica Argentina, las 
universidades, las sociedades científicas, 
la Legislatura, etc. Hasta hemos ofrecido una
 conferencia de prensa a todos los medios de 
comunicación. Los que no conocen estos 
instrumentos, al presente, es porque no están
 comunicados con estos ambientes científicos,
ni han solicitado dicha información.


7.¿Les llamó la atención que los vecinos del 
barrio Marcelo T. de Alvear se opusieran a la 
construcción de un Centro de Internación de 
Salud Mental cerca de sus casas? ¿Piensa que
 esto podría pasar en otros barrios?


Creemos que este problema es puntual de ese
 barrio, y al presente no parece haberse 
reproducido en otros. El Gobierno, a través de 
su Ministerio de Desarrollo Urbano está 
ocupándose del tema. Esperemos que no se 
trate de una discriminación a los pacientes 
de salud mental.


8. ¿El hecho de cerrar los hospitales Borda y 
Moyano traerá algún beneficio a los pacientes?


La desinstitucionalización de los pacientes del 
Borda y del Moyano, que no necesitan de una 
internación por décadas, por no tener otros 
dispositivos más adecuados (de desarrollo 
social, hospitales de día, casas de medio 
camino, etc.) es una obligación del sistema de
 salud. Hasta el presente se ha seguido 
internado sin justificación a muchos pacientes
,bajo la total inacción del sistema de salud en 
respetar sus derechos, tal cual lo han 
expresado diversas opiniones provenientes del
 poder judicial. En primer término estos 
pacientes injustamente retenidos se 
beneficiarán con su resocialización. Otros, que
 necesitan ser internados por cortos períodos,
tendrán lugares dignos y modernos y también 
los profesionales y no profesionales que
 trabajan actualmente en estos centros 
perimidos, inseguros e inhabitables. Otros 
tendrán oportunidad de seguir su tratamiento 
en el primer nivel de atención, en hospitales 
de día, casas de medio camino, etc.


9. ¿Cómo hará el ministerio para que los 
nuevos hospitales de día no se conviertan en
 “pequeños bordas y moyanos” como sostiene
 el Dr. Ricardo Soriano?


Justamente, el cambio del modelo de atención
,y la evitación de internaciones prolongadas 
en modelos asilares, evitarán “nuevos Bordas
 y Moyanos”. En primer término no habrá ya 
lugares para 2.400 pacientes como en la 
actualidad, ya que los nuevos centros de 
internación tendrán en promedio 40 camas, 
con internaciones de corta estancia. Llama la 
atención que los otros subsistemas (el de 
Obras Sociales y el Privado) no tengan “Bordas
 y Moyanos”. El Dr. Soriano ha sido Director 
General de Salud Mental y logró durante su 
gestión –como sus continuadores– conservar
 “los grandes Bordas y Moyanos” que 
recibimos en herencia. Durante décadas se ha
 hablado mucho pero no se ha hecho nada. 
Existen defensores intelectuales de la Ley de
 Salud Mental 448, pero que no han querido o 
no han podido llevarla a la práctica. Muchos 
de ellos ya han tenido oportunidad –por haber
 ocupado funciones públicas de 
responsabilidad– de demostrar el “cómo y el 
por qué” de sus intervenciones. Hasta hoy 
seguimos esperando esos buenos resultados.


10. Algunos profesionales afirman que el 
programa del gobierno significa la destrucción
 del hospital neuropsiquiátrico. ¿Qué piensa 
con respecto a esta opinión?


Seguimos sin entender: ¿sirven o no sirven los
 hospitales neuropsiquiátricos? No podemos 
tener opiniones maniqueas. Muchos que hoy 
abogan por la existencia de hospitales 
neuropsiquiátricos, pocos años atrás 
publicaban trabajos o daban conferencias para
 que se internaran los pacientes en los 
hospitales generales y se prescindiera de ellos.
 Los instrumentos que proponemos conservan 
unidades de internación de corta estancia y de
 pocas camas, como se utiliza en diversos 
países desarrollados, y en la propia medicina 
privada y de la seguridad social del país. 
Volvemos a repetir que sólo en el ámbito 
público subsisten estas grandes unidades 
asilares, que esconden la falta de otros 
dispositivos, la falta de resocialización, la 
estigmatización, y la continuidad de políticas 
sanitarias de inmovilismo para evitar hacer 
cambios que puedan conllevar dificultades. 
Nosotros hemos dejado de lado las eternas 
discusiones en Salud Mental, para ver el 
problema del lado del paciente, no de los 
intereses personales o de grupos, por más 
respetables que éstos sean. No queremos 
destruir ninguna institución, queremos mejorar
 la calidad de vida de los pacientes y de los 
trabajadores de la salud que los asisten.
Párrafo aparte merecen algunas opiniones que
 abogan por conservar los aspectos históricos
 de estas antiguas construcciones. Estamos 
totalmente de acuerdo, deben constituirse en
 museos. El problema es que estos museos no
 deben seguir sirviendo para internar pacientes.






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